Bases y acondicionadores
Es la pieza que casi nadie compra y que sostiene a todas las demás. Tu equipo entero cuelga de una regleta de supermercado con contactos de latón que se aflojan, sin filtrado y sin protección: el día que entra un pico de tensión por la línea, se lleva por delante lo que haya enchufado.
Una base decente hace tres cosas a la vez. Reparte la corriente con contactos que agarran de verdad y no se calientan. Filtra el ruido de alta frecuencia que meten en la instalación las fuentes conmutadas de toda la casa. Y corta ante una sobretensión antes de que llegue a tu amplificador.
Los modelos con reserva de corriente van un paso más allá: guardan energía disponible para los picos que pide una etapa de potencia en los transitorios, que es justo cuando la instalación se queda corta y el grave pierde control. Ahí es donde se nota que no es un accesorio decorativo.
Fuentes y amplificación, por caminos distintos — Las bases con salidas diferenciadas separan las tomas filtradas para fuentes y streamer de las de alta corriente para el amplificador. Enchufar la etapa en una salida muy filtrada la deja sin aire; enchufar el streamer en una de alta corriente lo deja sin filtrar. Si tu base distingue, respeta el reparto.
Dinos qué aparatos tienes y qué potencia mueve tu amplificador y te decimos qué base te hace falta y cuál te sobra. 981 373 952 o en San Pedro de Mezonzo 7, Santiago de Compostela.