Cables
Subcategorías
-
Conectores
El cable pelado enroscado en la borna es la conexión más común y la peor: el cobre desnudo se oxida en meses, los hilos sueltos se tocan entre canales y cada vez que mueves el mueble hay que volver a apretarlo. Un conector decente resuelve las tres cosas de una vez y no cuesta lo que parece.
Aquí tienes conectores banana, horquillas, puentes bifilares y adaptadores. La mayoría se montan por apriete mecánico, sin soldador y sin crimpadora, así que puedes ponerlos tú en casa en unos minutos y quitarlos si cambias de cable.
Banana u horquilla, cuál te toca
La banana entra por el agujero frontal de la borna y es la más cómoda: se pone y se quita sin desenroscar nada. Es la opción por defecto salvo que tus bornas no la admitan. La horquilla se aprieta bajo la tuerca de la borna y hace más superficie de contacto, pero obliga a desmontar cada vez que muevas el equipo. Y el puente bifilar sustituye a esa chapa metálica que traen de fábrica los altavoces con dos pares de bornas, que suele ser la pieza más pobre de todo el conjunto.
Antes de comprar, mira tus bornas — Muchos equipos vendidos en Europa traen el agujero de la banana tapado con un plástico de fábrica por normativa. Se saca con unos alicates o un destornillador fino y debajo está el agujero de siempre. Si el tuyo no lo tiene, necesitas horquillas.
Si prefieres no montarlos tú, tráenos el cable a la tienda de San Pedro de Mezonzo 7, en Santiago de Compostela, y te lo terminamos nosotros. También puedes llamarnos al 981 373 952 y te decimos qué encaja en tus altavoces.
-
Cable de altavoz
Es el único cable de tu equipo por el que pasa potencia de verdad, y el único donde la longitud y la sección tienen consecuencias medibles. Un cable fino tirado a seis metros hasta el altavoz de la esquina pierde control en el grave, y eso no lo arregla ningún ajuste del amplificador.
Aquí tienes cable ya terminado, cable a metros para cortar a tu medida y modelos bifilares para altavoces con dos pares de bornas. Trabajamos secciones desde 16 AWG para tiradas cortas hasta 12 AWG para instalaciones donde el altavoz queda lejos del amplificador.
Los dos canales, la misma longitud — Aunque un altavoz esté más cerca que el otro, se cortan los dos cables iguales, a la medida del canal más largo. El sobrante se recoge en una lazada floja detrás del mueble. Es la regla más vieja del montaje y la que más gente se salta.
Te lo cortamos y terminamos aquí, con bananas u horquillas montadas y listo para conectar. Dinos la distancia de cada canal y el tipo de borna que tienen tus altavoces: 981 373 952 o San Pedro de Mezonzo 7, Santiago de Compostela.
-
Interconexión
Por aquí va la señal de bajo nivel entre el reproductor, el streamer, el previo y el amplificador. Como el nivel es bajo, cualquier ruido que se cuele por el camino se amplifica después junto con la música. Por eso en interconexión lo que se paga es apantallado y calidad de contacto, no sección de cobre.
Encontrarás cables RCA para conexión no balanceada, XLR para equipos con salidas balanceadas y mini-jack para conectar el móvil o el portátil al equipo. En todos, lo que marca la diferencia práctica es que el conector agarre firme y no se afloje con el peso del propio cable.
RCA o XLR, cómo saberlo — Si tu equipo tiene tomas XLR de tres pines en ambos extremos de la conexión, úsalas: la señal balanceada cancela el ruido captado por el camino y es la opción segura en tiradas largas. Si solo hay RCA, no pasa nada, es lo normal en la mayoría de equipos domésticos.
Si no sabes qué salida usar de tu aparato, llámanos al 981 373 952 con el modelo delante y te lo decimos en un minuto.
-
Cables de phono
La señal que sale de una cápsula es la más débil de todo tu equipo: unos pocos milivoltios en las de bobina móvil, mil veces menos que la de un reproductor de CD. A ese nivel, un cable mal apantallado no suena peor, suena a zumbido.
Aquí tienes cables de brazo con toma de tierra, cables de masa sueltos para sustituir el que se ha perdido y latiguillos de cápsula. Son piezas baratas que resuelven los dos problemas más comunes del vinilo doméstico: el zumbido de fondo y el canal que va y viene.
Si te zumba, empieza por la masa — Antes de cambiar nada, comprueba que el cable de tierra del plato está apretado en el borne del previo de phono. El noventa por ciento de los zumbidos del giradiscos se acaban ahí, y no cuesta nada mirarlo.
Montamos cápsulas y ajustamos brazos en la tienda, en San Pedro de Mezonzo 7, Santiago de Compostela. Si tu plato hace ruido y no sabes por dónde empezar, tráelo y lo miramos.
-
Cables de subwoofer
El subwoofer casi nunca está donde está el amplificador, así que este suele ser el cable más largo del salón. Cinco, siete, diez metros cruzando la habitación, muchas veces pegados a la regleta y al router. Es el sitio ideal para captar ruido, y por eso aquí el apantallado sí importa.
Son cables RCA mono de tirada larga, pensados para la salida LFE o pre-out del amplificador. Los tenemos en varias longitudes para que no te sobren tres metros enrollados detrás del mueble, que es exactamente donde se convierten en antena.
Si aparece un zumbido al conectar el sub — No suele ser el cable, es un bucle de masa entre dos aparatos enchufados a tomas distintas. Prueba primero a llevar el subwoofer a la misma regleta que el amplificador. Si sigue, hablamos: tiene solución y no pasa por comprar un cable más caro.
Mide la distancia real por donde va a ir el cable, no en línea recta, y añade medio metro. Si dudas, llámanos al 981 373 952.
-
Cables HDMI
El HDMI es señal digital: o llega entera o falla. Lo que no hace es sonar o verse un poco mejor. Lo que sí hace un cable insuficiente es cortar la imagen a negro durante un segundo, no dejar pasar el HDR o hacer que la barra de sonido no reciba el Atmos. Aquí lo que se compra es ancho de banda garantizado y que el conector no se salga solo.
Tenemos cables certificados de 48 Gbps para 4K a 120 Hz y 8K, versiones de tirada larga para proyector y modelos con prioridad eARC para el retorno de audio hacia el amplificador o la barra.
Cuánto ancho de banda necesitas — Para una tele 4K normal a 60 Hz, con 18 Gbps vas sobrado. Si tienes consola de última generación, tele de 120 Hz o piensas cambiarla en los próximos años, ve directo a 48 Gbps: es el cable que no vas a tener que volver a comprar.
Para tiradas de más de cinco metros, sobre todo si van por dentro de la pared hasta un proyector, pregúntanos antes de comprar: no todos los cables largos mantienen los 48 Gbps. 981 373 952.
-
Cables digitales
Son los cables que llevan la música todavía en ceros y unos, desde el ordenador, el streamer o el reproductor de CD hasta el DAC que la convierte en sonido. Cada formato tiene su terreno, y elegir el correcto importa más que gastar de más en cualquiera de ellos.
Aquí tienes USB para conectar ordenador o streamer a un DAC, que es la vía con más resolución disponible; óptico, el único que aísla eléctricamente los dos aparatos y corta de raíz cualquier bucle de masa, aunque limitado en frecuencia de muestreo; coaxial digital, más estable que el óptico en tiradas largas; y AES/EBU para equipos con conexión digital balanceada.
Cuál usar si tienes varias opciones — Si el aparato lo permite, USB. Si tienes zumbido o los dos equipos están en enchufes distintos, óptico. Si necesitas más de tres metros, coaxial. Y si tu DAC tiene AES/EBU y tu fuente también, ésa es la buena.
Dinos qué aparatos quieres unir y te decimos por qué conexión sacas más de ellos: 981 373 952 o en la tienda, San Pedro de Mezonzo 7, Santiago de Compostela.
-
Cables de red
Vamos a ser claros: un cable de red no cambia los datos que le llegan a tu streamer. Lo que sí puede hacer es meter ruido de alta frecuencia por el conector, junto con la señal, hasta la electrónica del aparato. Ahí es donde un cable apantallado y bien terminado tiene algo que aportar, y no en ninguna otra parte.
Tenemos cables CAT6 y CAT7 apantallados en las longitudes habituales para llevar el router hasta el streamer o el amplificador en red. Si tu equipo está conectado por WiFi y va a saltos, esto además te va a arreglar el problema de verdad.
Antes de gastar en cable, cambia de WiFi a cable — La mejora de pasar de red inalámbrica a red cableada es enorme y evidente: se acabaron los cortes a mitad de canción. La diferencia entre un cable de red bueno y uno normal es de otro orden, mucho más sutil, y solo tiene sentido plantearla cuando ya estás cableado.
Si no sabes cómo llevar el cable desde el router hasta el salón, cuéntanoslo. Muchas veces se resuelve con un adaptador por la red eléctrica y sale más barato que picar pared. 981 373 952.
-
Alimentación y filtrado
La corriente que llega a tu casa no es una onda limpia: lleva encima el ruido de todo lo que hay enchufado en el edificio, desde las fuentes conmutadas de los cargadores hasta el motor del ascensor. Tu equipo no filtra eso, se lo come. Y la regleta de cinco euros donde está todo conectado tampoco.
En esta sección tienes bases de alimentación y acondicionadores: reparten la corriente entre tus aparatos con contactos decentes, filtran el ruido de alta frecuencia y protegen frente a picos de tensión. Los hay desde una base sencilla para ordenar el equipo hasta acondicionadores con etapas de filtrado independientes para fuentes y amplificación.
Todo a la misma toma — Independientemente de lo que compres, la regla es enchufar todo el equipo al mismo punto de la instalación. Repartir los aparatos entre tomas distintas de la casa es el origen de la mayoría de los zumbidos que la gente intenta arreglar después cambiando cables.
Cuéntanos qué aparatos tienes y cuánta potencia mueve tu amplificador y te decimos qué base te hace falta, sin vender de más. 981 373 952 o en San Pedro de Mezonzo 7, Santiago de Compostela.